El Blog de Capitalismo Consciente

Capitalismo consciente: Las relaciones positivas con las que todos ganan

Dentro de las fases que conforman el Capitalismo Consciente una que juega un papel determinante a la hora de garantizar que todas las relaciones son positivas y que todas las partes implicadas ganan es la que se encuentra representada por la interrelación formada entre la empresa y los agentes presentes en la misma. Con ella se puede lograr que tanto la empresa como las partes interesadas e implicadas alcancen beneficios en una relación win-win-win que resulta muy satisfactoria.

capitalismo consciente

Todas las partes son importantes para el Capitalismo Consciente

Los principales representantes del Capitalismo Consciente han trabajado en profundidad para asegurarse de que este modelo se extiende con todas sus ventajas entre las empresas dispuestas a afrontar el cambio. Se busca alcanzar sinergias entre stakeholders para que las relaciones sean muy positivas en los grupos de interés. Las empresas más exitosas son aquellas que tienen un acercamiento directo hacia la elaboración de relaciones sólidas y a la búsqueda de un estado beneficioso para todas las partes. En este sentido, se hace especial hincapié en que las empresas deben trabajar sin favoritismos hacia ninguno de los grupos de interés, sino volcarse en ellos de manera proporcional e idéntica en todos los casos. De otra forma se puede llegar a una situación de caos en la cual la armonía desaparezca a favor de un sistema descontrolado.

En relación a esto en el libro Conscious Capitalism de John Mackey y Raj Sisodia mencionado en el IPR, estipula una serie de claves sobre cómo realizar el acercamiento desde la empresa los distintos grupos de interés. El objetivo es alcanzar ese tipo de relación win-win-win en la cual todos salgan beneficiados y se respire el mayor nivel de armonía y sensatez que proporciona un buen rendimiento en el entorno de la empresa. No hay que olvidar que la gran diferencia entre el Capitalismo Consciente en este sentido respecto al tradicional, es que con esta fórmula se trata de mantener satisfechos todos los puntos y las vías de interés, mientras que en el tradicional solo se ocupa de contentar a inversores y propietarios al tiempo que se deja a los demás al margen.

capitalismo consciente

¿A quién hay que darle más importancia?

Con el camino establecido por Mackey y Sisodia los empleados tienen una gran importancia. Es recomendable confiar y potenciar la presencia de aquellos que llegan a tener un vínculo superior a la media con el negocio al que representan. Se trata de un tipo de empleado fiel que ha encontrado su lugar en el mundo y que solo necesita saber que forma parte de una empresa consciente para sentirse arropado. Este tipo de empleado tiene la ventaja de no abandonar la empresa en una tasa tan elevada como entre aquellos que no encajan con el modelo de negocio. Es un beneficio claro al incrementar el rendimiento y permitir que se cree un mayor vínculo de enlace entre todos los miembros.

Los clientes juegan otro papel determinante. Un negocio consciente no se puede limitar a escuchar y responder a las necesidades de sus clientes con palabras. Hay que servir a un objetivo elevado aunque esto signifique encontrarse con un muro complicado de superar en la forma de obstáculos. La meta se encuentra en educar al cliente, en proporcionarle confianza y en acompañarlo en su periodo de crecimiento en todo lo que necesite. La relación con este cliente nunca debe terminar por mucho que aparentemente se haya llegado a una solución satisfactoria, puesto que el margen de mejora siempre es notable.

Con los inversores también hay que establecer un sistema de comunicación y contacto satisfactorio. Se deben seguir los consejos de Mackey y Sisodia y apostar por el inversor que confía en el negocio a largo plazo. Con este es con el cual se deben crear vínculos de interés, reforzados por la confianza y la familiaridad. No es nada recomendable invertir recursos en una relación aséptica con inversores que solo buscan el beneficio inmediato y que aprovecharán cualquier tipo de eventualidad para abandonar el proyecto. Al mismo tiempo, los líderes de las empresas deben resistir la tentación que supone seguir el juego a un inversor sin escrúpulos que pueda llegar a poner en riesgo la estabilidad de la empresa.

 

Las relaciones positivas no deben olvidar otros factores

Los proveedores tienen una parte fundamental en el desarrollo y tal como indican Mackey y Sisodia la mala noticia es que suelen quedar muy de lado cuando se trata de introducir una estrategia de cambio de rumbo en el capitalismo de las empresas. Pero sus relaciones deben ser firmes a la vista de la importancia que tienen y lo que apoyan para dar soporte a las empresas en un mercado en el cual se podrían llegar a sentir perdidas sin este tipo de apoyo.

Y por último, nunca se puede olvidar que la entidad, el negocio, actúa como ciudadana en un mundo más complejo, profundo y grande, donde hay que buscar un espacio consecuente en el que también se extienda la filosofía del Capitalismo Consciente. Es importante que las empresas entiendan su papel en la sociedad y que vean cómo esto puede ser muy beneficioso, logrando que la comunidad forme parte de un concepto mayor en el cual la empresa también esté involucrada.

Para las empresas llegar a dar forma a las mejores relaciones entre los distintos elementos que forman parte se trata de un ejercicio que pase por aplicar cambios, por pensar en los demás y asegurarse de que todo el mundo es tratado de la misma forma positiva. Las relaciones pueden ser cruciales para derivar en el cambio de una entidad y que así se adopte el Capitalismo Consciente de manera plena.

5.00 avg. rating (99% score) - 1 vote

No hay comentarios

No comments yet.

Leave a comment