El Blog de Capitalismo Consciente

¿Qué diferencia a las organizaciones saludables de las tóxicas?

En el entorno laboral podemos identificar dos grandes tipos de organizaciones. Por una parte las saludables, las que se ocupan de mejorar el bienestar, la salud y la productividad del equipo a través de estrategias que fomenten un entorno laboral positivo. Por otra parte, las tóxicas, lugares donde no resulta nada satisfactorio trabajar a la vista de sus nefastas aptitudes laborales. De ello hablamos tomando como referencia los comentarios de autores como Fred Kofman y Raj Sisodia.

organizaciones saludables

Así son las organizaciones saludables

En cierto modo resulta más sencillo identificar aquellas organizaciones saludables que las tóxicas, que parece que con sus decisiones dejen ver con más claridad porqué están catalogadas así. Una organización saludable coincide sin importar el sector en que cuenta con la implementación de estrategias de mejora para que sus empleados se encuentren más satisfechos. Piensan en el bienestar del empleado como técnica para mejorar el ambiente y que así mejore la salud de los miembros del equipo, así como su nivel de productividad. Dar con este resultado significa introducir medidas que piensen en el futuro del empleado por encima del objetivo de obtener cuantos más ingresos sea posible.

Las empresas saludables proponen a los empleados la posibilidad de acceder a los puestos que les puedan satisfacer, y les ofrecen iniciativas para formarse o tener mejores oportunidades. Se potencia el bienestar del empleado tanto dentro como fuera de la oficina, demostrándole en todo momento que se trata de una pieza valorada en el organigrama de la empresa. Además, la empresa que cuida de su salud y de la de sus empleados, tiende a crear un entorno de implicación donde nadie se siente apartado y en el cual las opiniones cuentan. Como consecuencia de estas decisiones la productividad aumenta y el bienestar del negocio se refuerza.

organizaciones saludables

Tal y como menciona Raj Sisodia, una empresa consciente y saludable es aquella que se concentra en los principios del acrónimo TACTILE: Trust (confianza), Authenticity (autenticidad), Caring (preocupación), Transparency (transparencia), Integrity (integridad), Learning (aprendizaje) y Empowerment (empoderamiento).

Y estos errores cometen las empresas tóxicas

Dice Fred Kofman que hay tres actitudes principalmente tóxicas que pueden llevar a que un negocio esté condenado al fracaso. Se trata de la culpa incondicional, el egoísmo esencial y la arrogancia ontológica. El primer factor se ve representado en aquellas empresas cuyos líderes son personas que tienen la costumbre de justificar todos sus errores y problemas echándole la culpa a alguien. Se sienten víctimas y se comportan como tales de una manera llevada al extremo. No se hacen cargo de sus fallos y responsabilidades y no creen que haya nada que resolver por su parte. Es un líder decepcionante, que ve todo el mundo que le rodea con una capa de oscuridad, con traiciones, desilusiones y otros sentimientos negativos que no le permiten desarrollarse ni potenciar el trabajo de los demás. Son personas que creen que la vida no es justa y que simplemente se dedican a ser espectadores de un entorno que depende más de ellos de lo que podrían imaginar.

El egoísmo esencial representa al líder que se concentra en sus deseos, al que siempre quiere más y que nunca tiene suficiente. Ganar lo es todo para él, hace cualquier cosa para alcanzar sus metas y solo piensa en sí mismo y en sus beneficios. Siempre está al tanto de todo para sacar lo máximo posible invirtiendo el menor nivel de esfuerzo y no tiene problema en pisotear a los demás con tal cumplir sus objetivos, cuyo resultado no suele satisfacerle, porque siempre quiere más. Dan continuidad a una cadena de explotación de la cual nunca se pueden conseguir buenos resultados.

La arrogancia ontológica es el tercer factor. Se trata de la aptitud por la cual alguien cree que su verdad es la única verdad, solo es válido su punto de vista y cualquier opinión diferente está equivocada. No distingue entre sus opiniones personales y la verdad objetiva. Para esta persona todo lo que piensa es definitivo y auténtico, sin margen de discusión. Este tipo de líder discutirá con uñas y dientes su punto de vista para demostrar que lo que dice es la realidad y no hará caso de ninguna otra opinión o respuesta. Lo cree saber todo, pero en realidad es un tipo de persona cuya autoestima depende de tener razón.

En palabras de Fredy Kofman estas tres aptitudes dan origen a una organización inconsciente. Establecer una infraestructura tóxica conduce a resultados desastrosos en la dimensión impersonal, interpersonal y personal.

5.00 avg. rating (99% score) - 1 vote

No hay comentarios

No comments yet.

Leave a comment