El Blog de Capitalismo Consciente

Pensamiento convergente y divergente en la creatividad

Una de las claves del éxito del libro Rayuela, de Julio Cortázar, es su capacidad para crear historias múltiples en una misma obra, en función de las opciones elegidas por el lector, a diferencia de las novelas tradicionales que siguen un orden desde la primera a la última página. Esta lectura vertical u horizontal nos permite representar la teoría del pensamiento convergente y divergente.

Origen del modelo

Fue el psicólogo estadounidense Joy Paul Guilford quien formuló la teoría del pensamiento convergente y divergente a mediados del pasado siglo, distinguiendo dos tipos diferenciados de llevar a cabo el proceso intelectual.

El autor, pionero en el estudio de la creatividad, profundizó en la estructura de la inteligencia de las personas, considerando que es un ente tridimensional, como un cubo, donde interactúan tres dimensiones:

  • Las operaciones o procesos mentales que lleva a cabo una persona para analizar la información recibida.
  • Los contenidos semánticos, visuales, conductuales y simbólicos que amplían el mensaje.
  • Los productos o respuestas generadas por el sujeto a partir de la información obtenida.

Dentro de la primera dimensión, Guildford señala la existencia de dos formas de enfrentarse a los problemas: mediante una producción divergente que crea nuevas alternativas o a través de una producción convergente en la que se elabora una respuesta a partir de una información preexistente.

Pensamiento convergente y divergente en la creatividad

Pensamiento convergente y divergente

Si bien es mucho posterior, la expresión pensar fuera o dentro de la caja recoge el testigo de la teoría del pensamiento convergente y divergente de Guilford. Se trata de derribar la creencia de que solo existen unas pocas personas creativas –genios algo alocados, como Dalí o Einstein- y considerar que cualquier profesional puede aportar nuevas soluciones si consigue cambiar la forma en que su cerebro afronta el reto.

A pesar de que cuenta con más de medio siglo, los postulados de este modelo siguen estando vigentes, ampliándose al ámbito empresarial, donde se hace necesario líderes y trabadores innovadores, que sean capaces de generar nuevas propuestas disruptivas que hagan evolucionar la empresa hacia la excelencia.

Así, el pensamiento convergente u vertical parte de un conocimiento adquirido y se desarrolla en un único plano. Ante un problema, este proceso mental busca la respuesta correcta ya existente siguiendo unos pasos concretos y convencionales, como si el cerebro fuera guiado por una senda sin intersecciones. El procedimiento, por tanto, es finito y basado en la evidencia, enfocándose al hallazgo de una solución determinada.

En cambio, el pensamiento divergente o lateral actúa en varios planos e incorpora diferentes perspectivas sobre un asunto, lo que permite obtener diferentes soluciones. Su duración es indeterminada, pues el sujeto no se limita a evaluar una secuencia lógica, sino que bucea en todas las opciones, por irracionales que parezcan, guiado por una extraordinaria flexibilidad mental e inventiva, sin tener muy claro qué está buscando.

De ahí que el pensamiento divergente se asocie a la creatividad en estado puro en cualquier ámbito profesional, desde el sector artístico hasta las investigaciones científicas, e independientemente del cociente intelectual de la persona. Como señala el Novel de Química Kary B. Mullis, “esto de la invención tiene sus propias reglas; a menudo, cuando alguien intenta descubrir algo, no es la lógica lo que lleva a la solución, sino un sinuoso proceso subconsciente”.

Características del pensamiento divergente

¿Qué caracteriza al pensamiento divergente? Según Guildford, el proceso creativo debe estar compuesto de los siguientes elementos:

  • Fluidez: habilidad para ofrecer numerosas alternativas ante un problema.
  • Flexibilidad: capacidad para desarrollar una perspectiva múltiple de un mismo asunto y poder adaptar la mente en cada caso.
  • Originalidad: en relación con la creación de nuevas ideas.
  • Redefinición: destreza para hallar nuevas utilidades alejadas de las habituales sin dejarse llevar por los prejuicios.
  • Penetración: habilidad para ahondar con mayor intensidad en el problema y descubrir factores que otros son incapaces de advertir.
  • Elaboración: capacidad de generar una información detallada sobre el asunto tratado.
0.00 avg. rating (0% score) - 0 votes

No hay comentarios

No comments yet.

Leave a comment