El blog para Organizaciones Conscientes

La productividad global: cómo calcularla y en base a qué factores

Redacción
Tiempo de lectura: 4 minutos

¿Cuál el estado de salud de la compañía? Para conocer en qué punto se encuentra una organización, disponemos de diferentes parámetros que miden la eficiencia de una organización en distintos ámbitos. Sin embargo, el índice más completo es de la productividad global.

CTA - Descarga ebook 2 - ¿Por qué las empresas conscientes son más rentables? - TEXT

 

¿Qué es la productividad global?

Cuando hablamos de productividad global o total hacemos referencia al cálculo de la situación de la empresa en cuanto a su eficiencia, permitiéndonos conocer la valoración en torno a la calidad de la gestión y administración, la posición en el mercado, las mejoras o fallos cometidos, la adecuación de la estructura organizacional, la solvencia económica o la disponibilidad de recursos, entre otras conclusiones.

Se trata del reflejo más exacto posible del estado de la compañía y, a diferencia de otros parámetros parciales (como los indicadores de calidad o el índice de productividad de un proceso), que ponen de manifiesto la situación en un determinado ámbito, la productividad global trata de evaluar la actividad empresarial de forma integral.

En este sentido, la productividad global “es aquella razón entre la producción total y la suma de todos los factores de insumos; así, la medida de productividad total refleja el impacto conjunto de todos los insumos al fabricar los productos”, según el trabajo Factores que intervienen en el nivel de productividad de la empresa Dypers, de Julián Jiménez y Carlos Paredes.

productividad global

Cómo se calcula la productividad global: fórmula

La fórmula para obtener el índice de productividad global es la siguiente:

Productividad total = producción total / factores totales

Sin embargo, pese a la a priori sencillez de la ecuación, lo cierto es que el cómputo de la productividad global resulta muy complejo, pues es necesario tener en cuenta numerosos factores de difícil cuantificación y diferentes medidas.

Las empresas conscientes no limitan su interés a los resultados económicos, pues saben que el éxito de una compañía radica en la creación de culturas de cuidado hacia todos los stakeholders y la persecución de un propósito elevado que mejore el mundo. Por ello, para obtener un resultado veraz y completo no basta con tener en cuenta los ingresos, productos fabricados y vendidos o coste de la mano de obra, sino que también es vital añadir otros elementos, como la eficacia de la atención al cliente, la reputación de la marca o el nivel de motivación de los trabajadores.

Otras variables a tener en cuenta en el cálculo de la productividad global

Aquí reside el quid de la cuestión, en saber trasladar todos esos factores intangibles y heterogéneos a medidas cuantificables homogéneas que permitan valorar tanto los resultados económicos, como la influencia en los mismos de una cuidada cultura, una buena relación con los stakeholders o un liderazgo consciente, por ejemplo. De ahí la dificultad de conseguir un resultado exacto sobre la productividad global.

Ahora bien, para conseguir los datos más precisos posible, es importante incluir en el cálculo de la productividad global todos los elementos que intervienen en el aumento o descenso de la misma. En este sentido, además de las cifras puramente económicas, el indicador debe tener en cuenta aspectos como:

  • La innovación.
  • La estructura y organización empresarial.
  • El código ético y los valores empresariales.
  • El nivel de satisfacción y motivación del personal.
  • Las políticas de capacitación y mejora continua.
  • E sistema de promociones e incentivos.
  • La flexibilidad horaria.
  • La cultura organizacional y el ambiente de trabajo.
  • El liderazgo.
  • El aprovechamiento del talento humano.
  • Las relaciones con los stakeholders.
  • El estado de la competencia.
  • La imagen de marca y reputación de la compañía
  • Otros factores externos, como la legislación o coyuntura económica.

Además, no se trata de una lista númerus clausus, sino que cada compañía tendrá que adaptar la fórmula a su caso concreto, aunque cuanto más pormenorizado sea el análisis, más cerca estaremos de obtener un resultado real.

Cómo mejorar la productividad en la empresa

Tanto en lo que respecta a la productividad global, como a la productividad individual de los empleados, un negocio siempre debe tratar de buscar formas de mejorar sus resultados. Aunque las soluciones más efectivas serán las que atiendan a las circunstancias individuales de la organización, existen algunas maneras de lograr un aumento del rendimiento, como:

  • Revisión. A menudo, el mejor punto de partida para lograr un cambio a mejor es una revisión o auditoría de los procesos de negocio existentes. El propósito debe ser asegurarse de que todos están en línea con las metas y objetivos empresariales generales. Analizando, uno por uno, resultará más sencillo detectar ineficiencias, para después tomar las medidas más apropiadas, como eliminar los procedimientos innecesarios y destacar los exitosos, exportando sus mejores prácticas a otros en los que sea posible incorporarlas.
  • Adaptación. Las grandes empresas con carácter multinacional son poderosas fuerzas globales y mantenerse a la vanguardia de las tendencias y tecnologías emergentes es esencial para su éxito. Adaptar los procesos actuales en marcha con las tendencias mundiales asegurará que sigan siendo competitivas en el futuro. Sin embargo, este enfoque no está reservado a corporaciones globales, sino que también puede tenerse en cuenta en empresas de menor tamaño e incluso PYME, que pueden beneficiarse de estar al día y abrazar la innovación.
  • Mejora continua. Una vez que la empresa ha revisado y adaptado sus procesos de negocio no conviene conformarse. El cambio sigue en marcha, los ajustes continúan siendo necesarios. Hoy día, la innovación constante es necesaria para un crecimiento sostenido y sostenible, por lo que hay que perder el miedo a arriesgar y evaluar el negocio y sus procesos con mirada crítica, buscando formas de optimizar resultados.

En la actualidad, la formación es una de las maneras de impulsar la productividad en el negocio, al permitir la actualización, ayudar a encontrar modo más eficiente de enfocar los procesos y preparar al talento para los requisitos que el entorno impondrá al negocio en el futuro.

Prosperar en un entorno complejo y aumentar la productividad global son metas alcanzables cuando se hace un esfuerzo por estar al día de las últimas tendencias, fomentar el aprendizaje continuo y ser lo más adaptable posible como organización.

CTA - Descarga ebook 2 - ¿Por qué las empresas conscientes son más rentables? - Horizontal

Entradas relacionadas

Deja un comentario