Propósito, metas, objetivos generales y específicos: ejemplos

Capitalismo Consciente
Tiempo de lectura: 3 minutos

Un paso esencial en el esfuerzo de construir el carácter de la organización moral es definir el propósito corporativo, de ahí se pasará al establecimiento de metas, para concretarlas en objetivos generales y específicos. Ejemplos hay muchos y variados, y, precisamente por ello, sirven para definir a una organización y entender mejor cuáles son los valores de las personas que la forman.

CTA - Descarga ebook 1 - Cómo crear una empresa consciente - Text

La grandeza de inspirarse por un propósito superior es que, en un entorno constructivo, las personas se esforzarán por hacer lo correcto. Sin tal fe, junto con el propósito corporativo que no tiene ningún valor personal real para los empleados, el interés propio, el conflicto de objetivos y la apatía terminarán, eventualmente, dejando mella en el futuro de la empresa.

La organización no debe ser tratada como una herramienta, ni las personas deben ser tratadas como un medio para ningún otro fin. Cuando las personas son tratadas como un fin, no como un medio, normalmente también crean más valor para los demás. Este concepto queda más claro cuando se habla de propósito, metas, objetivos generales y específicos y sus ejemplos.

 

objetivos generales y especificos ejemplos

otawa

Propósito corporativo y ejemplos

El propósito de una organización refleja su más amplia visión general. Resalta el deseo de la organización de corregir o resolver un problema grande o una preocupación de la comunidad. Por ejemplo, terminar con el hambre en el mundo.

Se trata de declaraciones basadas en una perspectiva muy amplia sonde, casi cualquier cosa que uno pudiera hacer podría considerarse una contribución al logro de estos propósitos.

Limitar el consumo de alimentos que se hace a nivel personal, colaborar altruistamente con alguna institución que ofrezca comidas a los más necesitados o hacer una donación a una organización orientada a este propósito, por ejemplo, podría considerarse contribuir al mismo. Sin embargo, es difícil determinar si estas acciones contribuyen efectivamente al logro de la visión general.

Las metas del negocio

Por lo general, las metas son la antesala de los objetivos generales y específicos. Ejemplos los tenemos a diario, tanto en el ámbito personal como en el corporativo. Por ejemplo, la organización podría marcarse metas como “proporcionar alimentos a las personas sin recursos en su ciudad”.

Se trata de un tipo de declaración de mayor especificidad que los propósitos y que, por ello, aclaran aún más qué es lo que la organización desea lograr. Por lo tanto, las metas mejoran la capacidad de la organización para seleccionar y evaluar el tipo de actividades que deben realizar para lograr su propósito general.

Sin embargo, las metas por sí mismas carecen de claridad suficiente para orientar a las personas que forman la organización acerca de cómo proceder y qué recursos se necesitarán. Por lo tanto, obtener resultados medibles sigue siendo difícil hasta que se definan los objetivos generales y específicos. Ejemplos que puedan ilustrar esta afirmación hay varios, como veremos en las siguientes líneas.

Objetivos generales y específicos: ejemplos

En última instancia, el objetivo de cualquier organización de impulsar un cambio constructivo y significativo requiere la formulación de los resultados deseados en objetivos claros, comprensibles, medibles y alcanzables.

Los objetivos generales y específicos, ejemplos de cualquier tipo, deben ser SMART. Así, por ejemplo, continuando con el hilo de la temática tratada al hablar de propósitos y metas, un objetivo podría ser “ofrecer una comida caliente por día, para quinientas personas de bajos ingresos en la ciudad donde opera la empresa durante los siguientes doce meses”.

Los objetivos son la traducción del propósito y las metas en:

  • Planes.
  • Presupuestos.
  • Requisitos de recursos y necesidades de asignación bien definidos.

Esto permite la creación de tareas detalladas, cronogramas y entregables, y el desarrollo de planes de trabajo productivos, transparentes y gestionables. A través de los objetivos generales y específicos, ejemplos valen los de cualquier empresa, uno puede determinar qué se requiere para lograr los resultados deseados y cómo hacerlo. La actividad o esfuerzo se vuelve más fácil de gestionar y ya puede medirse el efecto de cada iniciativa en el logro del propósito de la organización. Sin este nivel de especificidad, la organización queda comprometida porque no tiene manera de determinar si se está avanzando o no por el camino correcto.

CTA - Descarga ebook 1 - Cómo crear una empresa consciente - Horizontal

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars
(Ninguna valoración todavía)

Entradas relacionadas

Deja un comentario