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Valores de una empresa: ejemplos de Stanford

Capitalismo Consciente
Tiempo de lectura: 17 minutos

Cuando hablamos de valores de una empresa, ejemplos hay tantos como compañías, pero esta diversidad no resta importancia a este elemento de la organización pues, como señala Fredy Kofman en La empresa consciente, el éxito a largo plazo reside en asumir la importancia prioritaria de los valores corporativos y los elementos inter-subjetivos.

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Es la apuesta y fidelidad hacia esos valores lo que distingue a los grandes líderes, que demuestran lo que Kofman denomina respons-(h)abilidades mediante “el poder de influir en su situación y la integridad de hacerlo de acuerdo con sus valores”. “El liderazgo integral no termina en el conocimiento del individuo y el mundo exterior. También implica conocer cabalmente la cultura corporativa, los valores compartidos y la motivación de la compañía”, añade el autor en su obra.

“Un puñado de valores compartidos es más útil que un millar de normas”, sostiene Dov Seidman. Y es que construir un negocio sobre valores es lo que va a permitir mantener un éxito continuado e inquebrantable a pesar de las circunstancias. Sobre valores, ejemplos hay muy numerosos en el sector empresarial. ¿Quieres conocerlos?

Los valores en la empresa

Cinthya D. Scott definió los valores empresariales, en su libro Visión, valores y misión organizacionales, como “un estándar de principio o calidad de principio considerado inherentemente valedero o deseable”.

Haciendo una transposición al sector de los negocios de la definición de valores recogida por David Whetten y Kim Cameron Kim en Desarrollo de habilidades directivas, pueden concebirse como “los cimientos sobre los cuales se forman las actitudes y preferencias personales” de los individuos que forman parte de la organización.

Es, de acuerdo con el libro Firms of Endearmentlo que convierte a una empresa entrañable en una compañía duradera. “Cualquier organización que quiere ofrecer un alto grado de libertad a las personas debe primero disponer de una sólida base de valores y visión de futuro compartidos”, exponen en Everybody Matters Raj Sisodia y Bob Chapman.

Y es que son estos valores organizacionales los que van a marcar la hoja de ruta de todos los grupos de interés, la guía que cohesiona a los miembros de la empresa y les aclara cómo lograr el propósito elevado de la compañía. En este sentido, Horario Andrade, en La definición de los valores organizacionales, los describe como «aquellas concepciones compartidas de lo que es importante y, por lo tanto, deseable, que al ser aceptadas por los miembros de una organización, influyen en su comportamiento y orientan sus decisiones«.

De hecho, su importancia e impacto en el funcionamiento de la empresa ha sido demostrada científicamente por diversas investigaciones. Por ejemplo, en Corporate Culture and Performance,  John Kotter y James Heskett hallaron una correlación entre los valores empresariales y el éxito económico de las organizaciones, mientras que Ronald J. Burke, en Culture′s consequences: organizational values, satisfaction and performance concluyó que los valores de una organización tienen un gran efecto en el desempeño del trabajo, la productividad y la calidad del servicio.

Valores de una empresa: ejemplos de Stanford

Cómo definir los valores y la cultura de la empresa

Uno de los cuatro pilares sobre los que se sustenta el capitalismo consciente es el de la cultura.

Los componentes que vertebran la cultura de una entidad son sus valores —los elementos que determinan la personalidad y caracterizan la forma de actuar de la organización.

Definir la cultura de la empresa es muy importante. Para constituir un tipo de compañía determinado es fundamental determinar cuál es la dirección que se quiere seguir. La herramienta para conseguirlo es la definición de los valores que comparten todos los miembros de la organización y que, por tanto, caracterizan a la empresa.

Cada una de las personas que integran la organización tiene sus particularidades, sus puntos fuertes y sus puntos débiles, y eso hace que cada integrante destaque en aspectos distintos. Eso no es un problema, al contrario, enriquece a la compañía. Sin embargo, sí que es de suma importancia que todos los miembros de la organización compartan los valores que definen a la empresa y que conforman su cultura.CTA - Descarga ebook 1 - Cómo crear una empresa consciente - Text

La homogeneidad en un ámbito concreto asegura un buen clima de trabajo, un ambiente acorde a los requisitos y a los objetivos planteados por el equipo directivo. En el ámbito del capitalismo consciente, esto significa que las personas que conforman un equipo se lleven bien y tengan afinidades. De hecho, un cultura empresarial agresiva no tiene cabida en la filosofía del capitalismo consciente.

Definir la cultura de una empresa es saber quién eres como compañía. Eso es lo que permite que la empresa evolucione en la dirección prevista a medida que se van incorporando nuevas personas a la organización y que se conserve el espíritu inicial de los fundadores.

Proceso de identificación y de definición de los valores y de la cultura de la empresa

El proceso mediante el cual se identifican y se definen los valores y la cultura de una empresa conlleva, por un lado, un trabajo de abstracción, consistente en el diálogo entre los fundadores de la organización y las personas que lideran el proyecto, y, por otro lado, un trabajo de concreción, que se lleva a cabo en el día a día de la empresa.

Abstracción de los valores y de la cultura

La abstracción de los valores y de la cultura de la empresa tiene como objetivo definir los pilares y  la forma de actuar de la organización. Se trata de buscar respuestas a las preguntas “¿quién soy como empresa?” y, en caso de querer cambiar algo, “¿quién quiero ser?”. Este trabajo de introspección puede realizarse a través de sesiones de debate, precedidas de un periodo de reflexión individual, para encontrar y definir cuáles son los elementos clave que guían y caracterizan a la organización.

Concreción de los valores y de la cultura

En el día a día de la empresa, se descubren valores que están en el ambiente de la organización y que forman parte de su cultura, pero que aún no se han verbalizado. En cuanto estos valores afloran, se recogen y se tienen en cuenta en la incorporación de nuevos miembros al equipo.

Contratación basada en valores

Este proceso de definición profundo de los valores y de la cultura de la empresa sirve de marco para la contratación de nuevos miembros. No obstante, la definición de la cultura de la empresa no es un concepto estático, es un trabajo continuo que evoluciona y está sujeto a cambios a lo largo del tiempo. Cada vez que se contrata a alguien, se tiene en cuenta el marco cultural definido en ese momento, pero este marco puede haber cambiado, en mayor o menor medida, en un proceso de contratación posterior.

Así pues, el objetivo principal en todas las entrevistas será el de identificar dos tipos de competencias:

  • Aptitudes profesionales. La persona que aspira al puesto para el que ha presentado su candidatura debe contar con las cualificaciones y las competencias necesarias para desempeñar las funciones inherentes al cargo.
  • Aptitudes personales. La personalidad del aspirante debe encajar con los valores y la cultura de la empresa. Este es un requisito fundamental en la contratación a través de valores. Por tanto, el equipo con el que trabajará el aspirante, en caso de ser seleccionado, también puede participar en la valoración.

Unos aspectos serán más fáciles de identificar que otros. Por esa razón, en una contratación basada en valores, la contratación no puede terminar con la incorporación de la persona. Es necesario un periodo de prueba para que la persona demuestre que es capaz de llevar a cabo su trabajo y para confirmar que encaja en el equipo.

Definir bien el proceso de selección es fundamental para asegurar el éxito en la contratación de nuevos miembros de la empresa y, por tanto, para asegurar y perpetuar el éxito de la organización. No obstante, si la definición del proceso de selección es importante, también lo es la definición del proceso de despido.

En una empresa con una cultura bien definida, la razón principal por la que se despide a un miembro del equipo suele ser que esta persona ha demostrado no estar alineada con la cultura de la compañía. Esto es algo que se observa en el día a día. Por tanto, cuando se observa que un miembro de la compañía no encaja en la cultura de la empresa, lo primero es intentar guiar a esta persona para que se alinee culturalmenteSi no se consigue, la evidencia de que este miembro no comparte los valores de la empresa es el motivo de despido más sólido que puede aportar la empresa. La persona en cuestión suele entender el motivo de la decisión, puesto que la necesidad de estar alineado culturalmente con la empresa es un concepto que habrá oído incluso antes de incorporarse del equipo. El proceso de selección para formar parte del equipo está basado en los valores de la compañía y la empresa educa continuamente a su equipo para que evolucionar en una misma dirección.

Los valores y la cultura de la empresa vertebran la organización y están presentes en todos los ámbitos de la organización, desde el principio, la incorporación de nuevos miembros del equipo. La identificación y definición de los valores y de la cultura de la empresa no es un trabajo estático, es proceso que evoluciona y está sujeto a cambios. Para saber quiénes somos como empresa y quiénes queremos ser hay que realizar un trabajo de abstracción y un trabajo de concreción que solo puede llevarse a cabo si la comunicación entre todos los miembros de la compañía es fluida y honesta.

¿Cuáles son los valores de una empresa?

Los valores deben estar en el centro de cada negocio. Son lo que representa a la organización, su filosofía y su razón de ser. Los valores de una empresa ayudan a gestionar y guiar a administración y empleados en la dirección correcta.

Estos valores pueden ser:

  • Los principios que se defiende personalmente: por ejemplo, integridad, perseverancia, determinación, innovación, respeto, pasión y equidad.
  • Las creencias y actitudes que gerencia y personal tienen en común en el lugar de trabajo y que determinan cómo deben comportarse las personas, cómo deben actuar los gerentes, cómo se debe hacer el trabajo o cómo se debe tratar el personal en el trabajo, por ejemplo.
  • Valores corporativos que representan los estándares de comportamiento de la organización, lo que es una práctica comercial aceptable para quienes la integran. Es una dimensión que se centra en el punto de vista del cliente dándole una pista acerca del tipo de servicio que pueden esperar obtener cuando tratan con el negocio.

A menudo, detrás de las empresas que más éxito alcanzan suele encontrarse un conjunto claro de valores, acordado y entendido por la gerencia y los empleados.

¿Para qué sirven los valores empresariales?

Y es que construir un negocio sobre valores permite dar coherencia a toda la actividad de una compañía y definir de qué modo se va a conseguir el propósito elevado de la organización. Como señala Randstad en su artículo La importancia de la implantación de los valores en la gestión empresarial, “los valores son cada vez más relevantes a la hora de definir proyectos empresariales y están cada vez más arraigados a la gestión de las compañías”.

Los valores de una empresa bien definidos son sus mejores activos, pues contribuyen a mejorar el compromiso de los stakeholders, la motivación de la plantilla, la fidelidad del público o la confianza de los inversores. Así, por ejemplo, el 70% de los consumidores sostiene que recomendaría a una compañía, en lugar de otra, por los valores sobre los que se erija su filosofía, según el informe Good Purpuse Study, de Edelman.

Una empresa sin valores recorrerá el camino de forma errante, sin rumbo, desembocando en el fracaso. En cambio, vemos organizaciones que demuestran poseer auténticos valores de una empresa, ejemplos que se han convertido en negocios de éxito.

Ahora bien, es labor de los directivos de cada organización definir cuáles son esos valores. Innovación, compromiso, sostenibilidad, seguridad, transparencia, etc. pueden convertirse en palabras vacías de contenido sino concuerdan con el desarrollo real de la compañía. El secreto a la hora de seleccionar esos valores es la personalización, consiguiendo reflejar en una serie de puntos del código ético cuál es el verdadero espíritu y filosofía de la compañía.

Ejemplos reales de aplicación de los valores de empresa en su día a día

Aunque no existe una lista de valores en ejemplos cerrados, pues cada compañía debe determinar cuáles son los suyos propios, en Firms of Endearment se recopilan algunos de los principios que diferencian a estas empresas exitosas de otras que no lo son:

  1. Cohesión de los stakeholders. Buscan un equilibrio de intereses entre todos los stakeholders, sin que unos tengan que hacer concesiones a favor de los otros. Por ejemplo, Whole Foods Market cuenta con una ‘Declaración de interdependencia’ en la que expone que todos los grupos de interés conforman una familia en la que todos dependen de todos. O en Honda, que crea unos vínculos profundos con los proveedores, ayudándolos en todo momento a que mejoren su calidad y sean más rentables.
  2. Igualdad. Otro de los valores habituales de las compañías conscientes es que no existen grandes diferencias salariales entre los directivos y los empleados. En Costco, por ejemplo, su CEO cobra 350.000 dólares al año, más una bonificación de 200.000; en otras empresas, su homólogo recibe 14,2 millones. Al mismo tiempo, si la C-Suite no accede a sueldos desorbitados, las plantillas sí que se benefician de salarios que están por encima de la media de su sector, como muestra del reconocimiento por parte de la organización al esfuerzo y dedicación de las personas que la conforman. Vemos estos valores, por ejemplo, en Trader Joey, donde los trabajadores reciben un sueldo que duplica al promedio de su ámbito de actividad.
  3. Participación. En las empresas con grandes valores, los niveles directivos están abiertos a las ideas de los trabajadores de rangos inferiores. Así, en situaciones de crisis, Honda desactiva los protocolos jerárquicos y permite que todos los empleados aporten propuestas para solventar la situación.
  4. Cuidado de las personas. La apuesta por el capital humano de las llamadas ‘firms of endearment’ se refleja en el desarrollo de políticas de capacitación continua y formación y en la puesta en marcha de iniciativas para su bienestar. En The Container Store, por ejemplo, los empleados reciben el primer año una media de 263 horas de entrenamiento, frente a las 8 que imparten otras compañías del sector. En Google, en cambio, se ofrecen menús gratuitos para los trabajadores.
  5. Conexión con el consumidor. Las compañías conscientes conectan con los clientes y buscan la mejor experiencia para ellos. Por ello, permiten a los empleados adoptar decisiones que vayan en esta línea, como hizo un trabajador de Wegmans Food Markets, que envió a uno de sus chef a cocinar por Acción de Gracias a casa de un cliente que sufrió un error de la organización.
  6. Pasión por el propósito. La pasión es el motor de la actividad en las empresas conscientes y, por ello, tratan de integrar personas que compartan su visión e intereses. Es el caso de Patagonia, que contrata profesionales apasionados por la naturaleza.
  7. Ética. Las organizaciones con valores no se limitan a cumplir la ley, sino que tratan de dar sentido al espíritu de las normas incluso sobrepasando con creces los mínimos legales exigidos. Por ello Ikea no contrata a ningún proveedor que no se atenga a la normativa sobre productos químicos del país.

Cuáles son los valores de una empresa: ejemplos de Stanford

Ahora bien, siendo más concretos, la revista Stanford Business Magazine publicó una relación de valores de una empresa, ejemplos aportados por diferentes titulados en dicha universidad que han alcanzado el éxito en el mundo de los negocios. ¿Cuáles son?

  • Tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti mismo. Esta es la pauta con la que dirige la compañía Wealthfront su CEO, Andy Rachleff, para quien la clave para triunfar en el ámbito empresarial consiste en desarrollar una cultura del cuidado en todas sus relaciones con los diferentes stakeholders.
  • Integridad. Tanto Jay Alabraba, fundador de Pagatech, como Bob Moog, CEO de University Games, consideran que el liderazgo consciente debe basarse en la autenticidad y la transparencia como detonadores de vínculos de respeto entre los grupos de interés. Se trata, en definitiva, de cumplir con las promesas realizadas y expectativas creadas en el otro.
  • Claridad. Lo que ha convertido a Denisse Brosseau en la CEO de Thought Talent ha sido su capacidad para ser directa en cualquier situación y decir las cosas tal y como son. En el mismo sentido de valores de empresa, el ejemplo de Steve Poizer y su compañía Empowered insiste en esta idea, apostando por la franqueza y honestidad en las relaciones de la organización a nivel interno y externo. Por su parte, James Gutiérrez, de Progreso Financiero, considera que es vital que todos los empleados puedan acceder a los datos económicos y situación financiera de la empresa.
  • Confianza. En Tiny Prints, las conexiones entre las diferentes personas y grupos de interés se asemejan a los lazos de una familia; esto significa, según su cofundadora Laura Ching, de buscar relaciones significativas donde los individuos importen y, a pesar de los roces o conflictos que puedan surgir, se creen espacios de confianza para resolverlos.
  • Agradecimiento. Para Beth Cross, CEO de Ariat International, el principal valor corporativo de su empresa es trasladar a los equipos, proveedores, clientes o inversores su agradecimiento por el proyecto que entre todos han construido.
  • Crear valor. Las ideas de negocio de Rob Forbes, como Design Within Reach o Public Bikes, no necesitan grandes inversiones en marketing, pues este emprendedor considera que la importancia de una buena iniciativa radica en crear valor para el consumidor y la sociedad de una forma sencilla y honesta. Mismo espíritu demuestra la cadena hotelera Joie de Vivre, fundada por Chip Conley, en la que se actúa con el objetivo de mejorar el mundo.
  • Pasión. En el caso de Stella&Dot, el valor que prima en su actividad empresarial es la pasión por lo que hace. “La vida es muy corta como para no amar lo que haces, la razón por la que lo haces y con quién lo haces”, sostiene su fundadora, Jessica Herrin.

Cuáles son los valores corporativos de una empresa: ejemplos propuestos por Universidades españolas

No hace falta viajar hasta Standford para hablar de ética en los negocios. Los valores corporativos de una empresa son un tema que preocupa a los empresarios de nuestro país. Eso lo saben las instituciones que preparan a los futuros líderes y así lo publican en sus webs. ¿Sientes curiosidad por conocer cuáles son los principales valores de una empresa, ejemplos de OBS Business School y EAE Business School? Aquí los tienes:

  • Para la primera, confianza, cultura abierta y responsabilidad son el punto de partida en una enumeración donde no faltan valores como la integridad, apertura al cambio, capacidad de transformarse y pasión.
  • En el segundo caso, la lista estaría encabezada por el respeto a la plantilla y la responsabilidad social corporativa. Transparencia, calidad, capacidad de análisis, adaptabilidad y constancia completarían la lista que esta Escuela de Negocios propone.

El blog especializado en Recursos Humanos, Bizneo, añade algunos valores corporativos de una empresa como la honestidad, la puntualidad, la diligencia, la justicia, la cercanía o la constancia, asegurando que se trata de principios que terminan por influir positivamente en los resultados del negocio.

Valores de una empresa: ejemplos de negocios conscientes dentro y fuera de España

Para que un negocio tenga éxito necesita contar con un propósito elevado, es decir, una idea, sueño o visión para hacer un mundo mejor. Pero son los valores de una empresa, sólidos y claros, los que han de sustentar ese proyecto, facilitando su transmisión al resto de grupos de interés y permitiendo unir a trabajadores, consumidores, accionistas, proveedores y ciudadanía en la consecución de dicha meta.

Así lo ponen de manifiesto Raj Sisodia y John Mackey en su obra Conscious Capitalism y así lo considera la mayoría del sector empresarial. De hecho, según el Barómetro de Valores y Ética Empresarial publicado por la Fundación Generación Empresarialel 83% de los profesionales estima que los valores de una empresa son esenciales para lograr los objetivos corporativos.

En cuanto a valores de una empresa, ejemplos hay innumerables; tantos como organizaciones. Estos son algunos de los principios que dirigen la actividad de grandes y pequeñas compañías:

  • Whole Foods Market. Como uno de los estandartes del Capitalismo Consciente, la empresa de productos ecológicos y saludables incorpora en su conjunto de valores esta filosofía del management abogando por ofrecer artículos de máxima calidad, buscar la máxima satisfacción del consumidor, apoyar la excelencia de los trabajadores, repartir la riqueza obtenida en la comunidad, promover hábitos de vida saludables en su entorno y practicar una gestión respetuosa con el medio ambiente.
  • Google: Entre sus valores se encuentran pensar en el usuario como prioridad, el afán de superación, la rapidez, la democratización de su estructura, el alcance de sus soluciones, la honestidad, el acceso a la información, una cultura con menos formalismos, la innovación y la perseverancia.
  • Ikea. Su visión es «crear un mejor día a día para la mayoría de las personas». ¿Cómo? Según la multinacional sueca, trabajando duro para poder ofrecer calidad a un precio asequible, optimizando toda la cadena de valor, estableciendo relaciones de largo plazo con los proveedores, invirtiendo en una fabricación altamente automatizada y fabricando en grandes cantidades.
  • Coca Cola. Liderazgo, colaboración, integridad, responsabilidad, transparencia, compromiso, excelencia y diversidad son algunos de los elementos que conforman los valores de la famosa marca de bebidas.
  • Patagonia. Esta marca de ropa y accesorios para hacer deporte al aire libre sintetiza sus valores en tres sencillas premisas: fabricar el mejor producto, no causar ningún daño innecesario al medioambiente y usar los negocios para inspirar e implementar soluciones a la crisis ambiental.
  • Sweetgreen. Seis valores principales centran la filosofía de esta empresa de alimentos saludables y sostenibles: usar estrategias Win-Win-Win, pensar de manera sostenible, ser realistas, crear conexiones significativas, dejar el mundo mejor que lo encontró y celebrar su pasión y propósito.
  • Warby Parker. Esta marca de gafas se ha propuesto ofrecer diseños excepciones aptos a precios competitivos sin olvidar su responsabilidad social corporativa, en la que destacan los valores de una empresa, por ejemplo, compromiso social, potenciación del talento de los equipos, servicio a la comunidad y producción respetuosa con el medio ambiente.
  • Universal Health Services, Inc. Esta empresa del sector de la salud sitúa entre sus valores principales la ubicación de las necesidades paciente por encima de cualquier otro interés, el cumplimiento de altos estándares de calidad y la indagación sobre las demandas de la comunidad
  • Honest Tea. Esta empresa dedicada a la creación y distribución de bebidas orgánicas trabaja bajo unos rígidos parámetros de honestidad e integridad, manteniendo conexiones directas con sus proveedores y apostando por el comercio justo.

Walmart es una empresa con los valores corporativos bien arraigados. Tiene un propósito impulsado por la idea de ahorrar dinero a las personas para que puedan vivir mejor. Pero, además de éste, también persiguen un segundo propósito: «usar las fortalezas de Walmart para apoyar y mejorar los sistemas sociales y ambientales para aumentar las oportunidades económicas, mejorar la sostenibilidad y fortalecer las comunidades locales”.

Para lograr ese fin, Walmart tiene docenas de programas que apuntan a lograr que:

  • Sus operaciones funcionen con energía renovable.
  • Sus proveedores contribuyan a una oferta más sostenible, tanto desde el punto de vista de los productos, como en lo relacionado con su packaging.
  • Sus socios ayuden directamente a las comunidades.

En España, Inditex sería otro gran ejemplo. Con la Fundación Amancio Ortega, la empresa pone en acción algunos de los valores corporativos que la guían, como el compromiso, la diversidad o el trabajo en equipo. Estos principios se ven reflejados en iniciativas que revelan su propósito superior, como las siguientes, que son solo algunas de ellas:

La visión de los responsables de estas dos empresas les ayuda a tomar las mejores decisiones y a lograr beneficios, tanto para el negocio, como para la comunidad.

Los valores de una empresa y su cultura después de la crisis

La crisis del COVID-19 ha supuesto un punto de inflexión en muchas organizaciones, afectando su escala de valores. En muchos casos, el cambio es evidente. No hay que olvidar que la cultura de una empresa es lo que dice y hace, y se guía por el propósito y los valores. Todo esto se ha puesto a prueba por la pandemia.

Según una reciente publicación de Bain, “entre los valores que exhiben las culturas fuertes se encuentran la colaboración, la agilidad, la integridad, el enfoque en las personas, la innovación, la responsabilidad y la ambición. Las empresas que exhiben una cultura ganadora, que tienen una sólida brújula interna e inspiran a sus empleados, tienen, 3,7 veces más probabilidades de ser líderes en desempeño empresarial”.

La cultura marca la dirección a seguir por una organización, informando las acciones a tomar en tiempos de crisis. En ella se reflejan los valores de una empresa, que hay que tener en cuenta a la hora de tomar decisiones a todos los niveles del negocio.

Para estar seguros de que se está actuando de acuerdo con la cultura, conviene:

  • Reflexionar sobre el propósito y valores. ¿Por qué se creó la empresa? ¿Cómo se hacen negocios? Una crisis como la del COVID-19 puede servir como llamada de atención y ayudar a volver a actuar en congruencia con el propósito y valores. Todas las decisiones tienen sus consecuencias, algunas a largo plazo, y por eso no hay que perder de vida el propósito si se quiere ser consistente y no perder la coherencia.
  • Comunicar el propósito y valores de una empresa. El respeto, la empatía, la justicia, la integridad o la compasión pueden ser algunos de los principios que rijan las acciones del negocio. Además de actuar, es buena idea explicar cómo estos valores han inspirado a la acción. Corren tiempos difíciles en los que muchas opciones correctas tienen un precio elevado. La comunicación abierta y empática ayuda a los diferentes grupos de interés a comprender mejor una decisión.

Por último, es conveniente trabajar por conseguir que la cultura esté viva entre los stakeholders. Exhibir los valores corporativos permite ver el propósito expresado de formas que importan, dotar a las palabras de significado real.

Mantenerse fiel a la cultura, reconectarse con el fin último y los valores de una empresa hará posible mirar hacia atrás con orgullo, independientemente de lo complicados de superar que sean los desafíos a los que la organización deba enfrentarse en su crecimiento.

¿Por qué los programas respaldados por un propósito superior tienen tanta tracción?

Existen tres razones por las que el propósito superior y los valores corporativos son un impulsor de la productividad, las asociaciones empresariales y el éxito en los negocios. Se trata de las siguientes:

  1. Los empleados necesitan un propósito superior. Necesitan una razón para venir a trabajar, además de cobrar un sueldo. Quieren respetar y admirar a su empresa y tener un significado en sus vidas. Un propósito superior puede atender estas necesidades y representar un objetivo común energizante que conduce a empleados más productivos y comprometidos.
  2. Los clientes desean tener una relación con las marcas que comparten los principios reflejados los valores corporativos de la organización. Incluso si ese grupo es relativamente pequeño, todavía puede significar la diferencia entre la lucha y el éxito financiero. Además, un pequeño grupo comprometido puede tener un efecto que va más allá de sus números al acercarse a otros para contar la historia de la organización y reafirmar la propuesta de valor. Un propósito superior es cada vez más importante para los clientes porque puede proporcionar beneficios de autoexpresión. Compartir un propósito superior con una marca u organización es una forma de afirmar los valores y las pasiones de una persona.
  3. Puede haber un efecto positivo tangible en las ganancias de un programa de propósito superior que ayuda a accionar los valores corporativos. Ese beneficio puede provenir del ahorro de energía, de las colaboraciones empresariales o de las nuevas oportunidades de negocio.

Además, está comprobado que el mercado de valores premia los programas sociales y medioambientales. Un informe reciente de Global Sustainable Investment Alliance lo confirma. Pero, lo más importante es que tener un propósito elevado y materializarlo en valores corporativos es lo más apropiado desde una perspectiva moral y ética. Todas las empresas pueden y deben ayudar a hacer del mundo un lugar mejor. Deberían tratar de resolver problemas como el calentamiento global, el agotamiento de los recursos y la creciente brecha entre ricos y pobres. El modelo de negocios de futuro es el que contribuye activamente a la búsqueda de soluciones y hace que las necesidades de los ciudadanos y las comunidades tengan el mismo peso que las demandas de los accionistas.

¿Te han parecido buenos ejemplos de valores de una empresa? ¿Comparte la tuya muchos de los citados en estas enumeraciones?

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