El blog para Organizaciones Conscientes

Cultura de la empresa: futuro y componentes

Capitalismo Consciente
Tiempo de lectura: 3 minutos

La cultura de la empresa ha de ser fuerte y positiva, pero eso implica confianza y respeto. No es fácil generar de otro modo la oportunidad para que los empleados crezcan, se trabaje con valores compartidos y se disfrute del día a día. La cultura se desarrolla orgánicamente de arriba hacia abajo, en cada organización de una forma distinta, aunque, en todos los casos en base a una serie de elementos comunes.

CTA – Descarga ebook 6 – Ética Empresarial – TEXT

La cultura de la empresa determina el futuro de la organización

Retener empleados o sufrir el abandono de talento, conseguir nuevos clientes o ver cómo se va a la competencia y lograr relaciones más sólidas con los proveedores, en vez de perder alineación progresivamente son logros que determina, en último término, la cultura de la empresa.

Cuando es consciente y positiva se nota en que hay muchos empleados que llevan tiempo trabajando allí, la relación entre ellos es muy buena y eso se refleja en la satisfacción laboral, que alcanza cotas más elevadas.

La misión y los valores están claros y se viven a diario, desde la gerencia hasta los internos. Diversidad y transparencia son algunas de las claves.

Los líderes se muestran cercanos y accesibles. Parte de su labor es fomentar la participación de todos los que componen la organización. Cuando la cultura de la empresa es abierta, se escucha a todos y se celebran los éxitos conjuntamente.

La autenticidad y la honestidad reemplazan a la rigidez de las normas. Esto solo es posible cuando el respeto es la máxima referencia.

cultura de la empresa

 

¿Cuáles son los elementos de una cultura de empresa robusta?

Valores y principios, enfoque del trabajo o estilo de comunicación son algunos de los componentes de la cultura de la empresa. Tanto empleadores como empleados deben poner de su parte en lo relativo a aspectos como:

  • Valores y principios. Configuran el referente ético y marco moral del que depende la organización. Son los principios rectores que deben ser vividos, ser procesables y observables en todos los niveles de las operaciones diarias. Se trata de un elemento en constante desarrollo.
  • Enfoque de trabajo. La transparencia o la flexibilidad son algunos de los rasgos a potenciar. La forma en que las personas interactúan entre sí y colaboran dentro de la organización definen su ADN.
  • Espacios de trabajo. Una oficina gris y sin alma, una empresa demasiado distribuida o una startup donde todos trabajan en remoto causan un impacto diferente en la cultura de la empresa. Hay que aprender a cuidar de esos lugares donde se producen las interacciones, ya sea en el espacio físico o virtual.
  • Pueden abordarse de manera informal, formal, a puerta cerrada o en público. Lo importante es que siempre estén alineadas con los valores y se adapten a las necesidades cambiantes de la organización. Resulta fundamental lograr que las personas se sientan cómodas comunicando ideas, pensamientos y opiniones.
  • Sentido de pertenencia. Una cultura fuerte es una cultura comprometida, interactiva y colaborativa. Hay que evitar la fragmentación, superar los conflictos constructivamente y crear oportunidades para que los equipos se reúnan y aprendan unos de otros.
  • Metas comunes. Puede suceder que se esté trabajando en diferentes proyectos o usando diferentes conjuntos de habilidades. Pero para una empresa con un propósito unificado, esto realmente no importa. Una cultura fuerte es cohesiva y ayuda a todas las personas que forman parte de la empresa a entender cómo su trabajo ayuda a lograr los objetivos a largo plazo de la organización.

Reconocimiento, conexión, oportunidades de aprendizaje y desarrollo, adaptación y escucha activa son el resto de componentes que ayudan a lograr y mantener la solidez y confiabilidad en la cultura de la empresa.

CTA - Descarga ebook 6 - Ética Empresarial - Horizontal

 

Créditos fotográficos: fizkes

Entradas relacionadas

Deja un comentario